Pagan Altar – Lords Of Hypocrisy (2004)

PaganAltar-LordsOfHypocrisy

Si hablamos de Underground, creo que pocas bandas podrían ejemplificar mejor este concepto que Pagan Altar. Para quienes no conozcan a esta leyenda británica, se formaron en 1978 y desaparecieron en 1985. Habían grabado ya un disco en 1982, que luego sería lanzado en 1998 como “Volume 1” (su nombre original es “Judgement Of The Dead”). Se puede decir que pertenecieron a la N.W.O.B.H.M., aunque su sonido distaba bastante de las bandas que hicieron conocido ese movimiento.

¿Qué tocaba Pagan Altar? Heavy Metal, pero no el típico Heavy Metal de bandas como Iron Maiden, Saxon, Accept u otros contemporáneos. Algo más cercano a Black Sabbath, pero sin copiar ese sonido, casi un proto Doom Metal. Con el tiempo aparecen referencias similares, y la vez no tanto, se podría nombrar a Witchfinder General, Cirith Ungol, Manilla Road, tal vez un poco a Pentagram. Pero insisto, Pagan Altar no es una banda típica, su sonido es casi único, de ahí que sea de esas bandas que son adoradas o ignoradas. No hay término medio.

Pasando a lo que nos convoca, todo el material que aparece en “Lords Of Hypocrisy” ya había sido grabado casi en su totalidad en el período entre 1982-84, excepto “Sentinels Of Hate”, aunque con la desaparición de la banda nunca fue publicado en su momento. Luego de la excelente recepción del Volume 1, la banda se reformó en 2004. Lamentablemente las cintas originales que contenían las grabaciones de estos temas se encontraban en mal estado como para tratar de usarlas, por lo que decidieron simplemente regrabar las canciones. Lo increíble del caso es que el disco tiene esa vibra, ese feeling de los discos de aquella época, no suena modernizado, ni plástico, ni forzado, y ahí precisamente radica la magia de esta banda.

Un órgano de iglesia y una voz femenina cantando en latin dan inicio a “Lords Of Hypocrisy”, tema que abre el disco, a poco andar entran las guitarras, y hago mención a esto porque son el punto más alto del disco. Alan Jones es un guitarrista genial, cada riff, cada acorde, cada solo destila feeling. La voz de Terry Jones es bastante distintiva y algo difícil de describir. En muchos lugares hablan de un timbre “nasal” (algo que no se me habría ocurrido jamás) para describirlo, pero creo que lo mejor es que la escuchen por ustedes mismos. Claramente el tipo no es el mejor vocalista del mundo, pero la atmósfera que genera, la pasión, el sentimiento que le imprime a las canciones es innegable. Y qué decir de las letras, una crítica más que clara a las religiones, para muestra unos pocos versos:

“Death will come to even the righteous only the good die young.
So live your life the way that you want to,
Don’t let them think they’ve won”

“Satan’s Henchmen” comienza de una manera casi acústica incluyendo voces femeninas nuevamente (cortesía de Val según el booklet), hasta que nuevamente entran esas gloriosas guitarras que se llevan el peso de la canción hasta el final. Las letras cuentan como los secuaces de Satán cabalgan por los cielos nocturnos cazando almas.

“Sentinels Of Hate” es un tema más pausado, por primera vez el bajo se hace notorio, donde claramente todos los instrumentos se ponen al servicio del mensaje, aun así hay un muy buen solo de guitarra casi justo a la mitad de la canción, que es una crítica a quienes erigen grandes monumentos para recordar a sus amos muertos, cuando en realidad después de la muerte, todos los huesos son iguales.

“It has been predicted there will be three world wars, two have already past.
The third is to be the end of life on this planet as we know it.
The place or battle site for the final conflict between good and evil is called,
ARMAGEDDON”

Una pequeña intro con guitarra acústica acompaña a ese discurso que da inicio al tema más largo del disco, “Armageddon”. Tema épico si los hay. ¿Les mencioné que las guitarras suenan increíbles? ¿Sí? Pues aunque sea repetitivo y odioso me veo en la obligación de comentarlo una vez más. Alan Jones es un guitarrista extraordinario, feeling, feeling, y más feeling. No trata de demostrar su talento tocando rápido, sino que lo hace creando melodías extraordinarias.

“The Interlude” es una canción semi acústica que baja la intensidad del álbum, sirviendo como nexo para contar lo que ocurrió luego del Armagedón, que dejó un mundo libre de amor y odio, dejando la supuesta gloria del hombre convertida en simples sueños rotos.

“The Aftermath” (secuelas) cierra la trilogía sobre el fin del mundo y la humanidad. Hago un alto para comentar sobre las letras, uno de los puntos altos de este disco. Recomiendo escuchar las canciones tranquilamente leyendo las letras, créanme que de otra forma se pierden parte importante del atractivo de este disco.

“The Masquerade” baja nuevamente los decibeles, pero mantiene todo lo bueno que ya se ha podido apreciar a lo largo del disco, esta vez hablando sobre cómo la gente esconde sus verdaderos sentimientos y aparentan ser algo que no son. Me pregunto si las letras de este tema datan de los 80, porque el tema me parece que refleja impecablemente la sociedad actual.

Ya les dije que el guitarrista Alan Jones es un genio, y si alguien no me creyó, pues aquí está la prueba. El tipo se atrevió a hacer un tema instrumental tocando banjo (si, leyeron bien, BANJO, no bajo) y lo puso en un disco de Heavy Metal sin que alterara la atmosfera general del álbum, o que pareciera forzado o fuera de lugar. Poco más de 1 minuto dura “The Devil Came Down To Brockley” con una vibra casi “bluesera”, lo digo de nuevo, Alan Jones, un crack.

El disco cierra con “March Of The Dead”, brujas y brujos, vampiros y hechiceros de otros tiempos se levantan de sus tumbas formando un ejército de la muerte, siguiendo las órdenes de Satán para arrasar con la humanidad (después de todo, no puedes matar lo que ya está muerto). Musicalmente sigue la línea de todo el disco, una muy buena base rítmica, guitarras alucinantes, voces con intensidad y sentimiento, en fin, a estas alturas ya es repetitivo seguir describiendo.

Para finalizar, que puedo decir, creo que ya he recomendado este disco lo suficiente. Cualquier fan del Heavy Metal o del clásico Doom Metal seguramente encontrará algo interesante en la música de Pagan Altar.

“Down through the centuries man has had his warnings, but still he took no heed”

Tracklist:

01. The Lords of Hypocrisy 05:37
02. Satan’s Henchmen 03:09
03. Sentinels of Hate 07:13
04. Armageddon 10:40
05. The Interlude 04:13
06. The Aftermath 05:55
07. The Masquerade 06:52
08. The Devil Came Down to Brockley 01:11
09. March of the Dead 05:29

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